Halley VI | Arquitecturas zoomorfas

Ubicado en uno de los lugares mas inhóspitos pero mas increíbles del planeta como es la Antártida, con aires futuristas o salidos de los cómics de ciencia ficción [no en vano el autor del proyecto hace referencia a Thunderbirds -“Los guardianes del espacio”-como una fuente de inspiración ] y adaptada perfectamente  a su entorno, es la nueva base científica Halley VI inaugurada en Febrero pasado otra arquitectura zoomorfa*, y lleva la firma de  Hugh Broughton architects y Faber Maunsell  ganadores del concurso lanzado por RIBA y BAS en 2005.

Halley VI Research Station | aerial view

Halley VI Research Station | aerial view

En varias entrevistas realizadas a Hugh Brughton y al equipo con quienes trabajó conjuntamente, enmarcan esta obra como un gran reto conseguido en todos los sentidos, donde aspectos como la prefabricacion, eficiencia energética, ergonomía y autonomía insertos en su justa medida en las fases de diseño, construcción, acabado y uso del edificio marcan un hito hacia la arquitectura del futuro, lo explicamos a continuación. La forma aerodinámica y facetada del diseño evita la acumulación de nieve en la cubierta exterior. Los módulos se componen de una estructura de acero revestida con placas de plástico reforzado con fibra de vidrio altamente aislante. Tanto la estructura como la envolvente son prefabricadas, construidas en Ciudad del Cabo por Aecom, transportadas en unidades con cargas de no más de nueve toneladas, para evitar roturas en la placa de hielo cercanas. Las primeras secciones se embarcan a la Antártica en diciembre de 2007,  donde la constructora  Galliford Try lleva  a cabo el montaje y acabado durante 36 semanas repartidas en los veranos australes durante 4 años. Muchas de las mejoras de Halley VI tienen que ver con un menor impacto ambiental: bio reactores para el tratamiento de aguas residuales, gatos hidráulicos controlados por ordenador para minimizar el tiempo y mano de obra, un tanque de fusión en donde se demuele la nieve que se derrite para proporcionar agua fresca, inodoros de vacío, ahorro de agua con grifos temporizados, paneles de energía solar térmica y fotovoltáica para complementar la demanda de energía de verano (debido al aumento de personas) y en consecuencia reducción de la dependencia de los generadores diesel, y si todo esto parece bastante excesivo para una instalación de este tipo, vale la pena recordar que los edificios en la Antártida tienen probablemente la mayor huella de carbono de la construcción de los edificios en el mundo, por el hecho de transportarse todo vía aérea y teniendo en cuenta que la base se provisiona de todo lo necesario 2 veces al año, la producción y mantenimiento de sus instalaciones es primordial. Halley VI consta de siete módulos azules, conectados mediante brazos flexibles, que contienen laboratorios, oficinas, salas de estudio, plantas de energía y habitaciones acondicionadas para el estudio y la investigación. El módulo rojo está dedicado a la vida social y es por tanto de mayor tamaño, alberga las áreas comunes y de descanso, con espacios de recreo, comedor y biblioteca. Esta configuración modular es aconsejable en caso de incendio.

Halley-VI-Antarctic-Research-Station-Layout - Axo Programatico

Halley VI Antarctic Research Station Layout | Program Axo

Lo primordial en  la arquitectura de interiores fue pensar en cómo ayudar al equipo a soportar los largos inviernos y según explica el propio Brughton, incidieron en dar la mayor confortabilidad a los habitantes de la base: Los colores fueron seleccionados en colaboración con un psicólogo especialista en cromatismo a fin de combatir los efectos que causan el trastorno afectivo estacional. Se escogieron láminas de madera que sueltan agradables aromas naturales para que los residentes se acuerden de la naturaleza en ese entorno sin plantas. En los dormitorios se instaló un dispositivo luminoso especial que simula el amanecer y utiliza una función de alarma para ajustar lentamente el equilibro de los glóbulos rojos y blancos de la gente cuando se despierta en los largos meses de invierno, además estos fueron diseñados para ser confortables, pero no tan confortables como para erosionar el sentido de comunidad ademas de instalar grandes áreas acristaladas que permitan vistas al hielo y al cielo para disfrutar de las espectaculares auroras australes.”  Entre los habitantes del Halley VI además de los que se dedicarán a la investigación científica también  hay personal técnico para las labores de limpieza, cocina y otros servicios de manutención de la estación. En total, la base puede albergar cerca de 52 personas durante los mese de verano y hasta 16 en los meses de invierno, con total oscuridad y temperaturas de hasta -56ºC.

Halley VI Research Station

Axonometric scheme | Image by Hugh Brughton Architects (via designboom)

Pero el mayor reto llevado a cabo no fueron los altos coeficientes de seguridad que llevan las estructuras ante unas temperaturas extremas, ni la reducción de la huella de carbono, ni la ergonomía de un buen espacio de trabajo y demás instalaciones, sino la movilidad y autonomía que presenta el conjunto. Estamos ante la primera base móvil, donde cada módulo se alza sobre patas hidráulicamente activadas que permiten una elevación anual sobre el nivel de la nieve caída ademas de tener como base unos skis en proporción a su tamaño, lo que permite  la posibilidad de ser remolcados por bulldozers y reubicados hacia el interior en caso de que la meseta de hielo amenace con su rotura, aun así la base está separada en dos por motivos de seguridad. Esta movilidad le permite una vida mínima de al menos 20 años.

Relocation Scheme | Image by Hugh Brughton Architects (via designboom)

Halley es la base científica y medioambiental del Reino Unido ubicada en la costa del Mar de Weddell en la Antártida. Uno de los descubrimientos mas relevantes fue el agujero de ozono en 1985. Han pasado ya 57 años desde que la British Antartic Survey levantó la primera base, pero la naturaleza ganó todas las batallas, dejando a las anteriores bases científicas sin posibilidad de continuar funcionando. Para introducirnos mas en estas, Ethel Barahona  revisa en su blog,  la  historia de las bases Halley construídas en la Antártida  además de introducirnos en esta última. Y si te interesa conocer un poco mas sobre las arquitecturas de la Antártida, Grahan Mckay nos cuenta un poco mas acerca de la estación Princess Elisabeth  la cual te llevará a comprender los avances que se han hecho hasta ahora. También queremos agradecer a Kirk Watson  que estuvo documentando todo el proceso de construcción en la Antártida  y lo resume en el vídeo que verás al pie de este post, donde nos enseña que esta arquitectura es posible. Gracias Kirk !

* al identificar una arquitectura zoomorfa, no se hace referencia tan solo a su forma exterior, sino a una serie de variables que estudiamos actualmente y que vamos documentando poco a poco.

all images courtesy of the british antarctic survey (BAS) and  Hugh Brughton Architects 

Halley VI Research Station is the first fully re-locatable research station in the world. It was commissioned in 2006 and its unique and innovative structure was the result of an international design competition in collaboration between y British Antarctic Survey(BAS ) and the Royal Institute of British Architects (RIBA ). The state-of-the-art research facility is segmented into eight modules, each sitting atop ski-fitted, hydraulic legs. These can be individually raised to overcome snow accumulation and each module towed independently to a new location.  The station took four years to build and delivered its first scientific data in 2012. Its iconic design houses a cutting-edge science platform and modern, comfortable accommodation. The central red module contains the communal areas for dining, relaxation etc., while the blue modules provide accommodation, laboratories, offices, generators, an observation platform and many other facilities. Remote scientific equipment, set up for long-term monitoring, is housed in a number of cabooses around the perimeter of the site, which also contains numerous aerials and arrays for studying atmospheric conditions and space weather. Fortunately, Kirk Watson had documented the whole process. So in the video below he shows us a summary of  Halley VI Research Station construction in Antarctica, this is not science fiction, this is real. If you want to see more details you can visit his channel on You tube. Thanks Kirk!

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